-¡¡¡Resident
evil!!!- Dijo Alexia feliz y alzó bien alto el “zombie de oro” en sus
manos. De pronto, Steve me abrazó cariñosamente… Muy cariñosamente…
Pero bueno… Dejé de hacerme la histérica y le di un beso apasionado
en frente de todos.
-¡Woooow!- Dijo Steve sorprendido y pude ver
de reojo que mi hermano me miraba serio. Me di vuelta, lo miré a los
ojos y le dije:
-¿Qué pasa? ¡Ganamos el “zombie
de oro”! ¡Vamos a festejar!
-Tienes razón- Me dijo él- ya vamos
a hablar en casa…
Después de eso, por fin subimos al escenario
sublimes.
Cuando íbamos en camino nos llamó la
atención lo que hacían en la mesa de Fatal Frame. Decepcionados,
y siguiendo sus costumbres japonesas, los orientales se practicaban el hara-kiri.
Desde el escenario se oían los gritos agónicos provenientes
de esa mesa. Mi hermano dio un discurso muy emotivo… Steve, que estaba parado
a mi derecha tomaba mi mano. A mi izquierda Ashley Graham preguntaba por Leon:
- Hey Luis… ¿Has visto a Leon?- Luis Sera
contestó:
- No, desde que sirvieron el postre que no lo veo.
Creo que dijo que iba al baño, pero no volvió todavía…
-¡Oh! ¡Pobre!- Contestó la chica
afligida- ¡Le habrá caído mal la comida!
Wesker los interrumpió:
- ¡No puedo creer que sean tan estúpidos!
¡¿No se dan cuenta de que Leon no es el único que está
ausente?!
En ese momento empecé a mirar a todos los
que estaban en el escenario para ver quién más faltaba. Enseguida
me di cuenta de quien era… ¡Qué obvio! ¡Nunca me lo hubiera
imaginado de Leon!
Mi hermano continuó durante un rato más
con el discurso. En un momento, con sorpresa, noté que Ada estaba detrás
de mí.
- ¿De dónde saliste?- Le pregunté.
- Siempre estuve aquí…- Me contestó
ella.
¿Era mi teoría errónea?
Busqué con la mirada a Leon y lo vi volver
apurado del baño y subir al escenario por un costado de un salto.
Cuando mi hermano terminó de hablar Ada se
acercó al atril para decir algunas palabras. Para eso tuvo que pasar
por delante de mí y mis detallistas ojos descubrieron algo muy curioso:
El cierre de su vestido, ubicado en la espalda, estaba aproximadamente… ¡10
centímetros abierto! Y una de sus medias, rota…
Después de la fiesta nos fuimos a la
mansión a seguir festejando. Tomé por demás y me acosté
con Steve. El se mostró muy arrogante después de eso así
que me cansé de él y me fui a mi casa sola. Hacía rato
que mi hermano mayor había llegado, cuando yo llegué estaba
sentado en la mesa del comedor, esperándome… Cuando me vio entrar comenzó
a gritarme… ¿Pero que piensa? ¿Qué soy una nenita?